Nuestro proceso de consultoría comienza desde el primer contacto con el cliente y se basa en un trabajo colaborativo entre el área comercial y técnica.
Cuando recibimos un requerimiento, este es atendido por uno de nuestros responsables zonales, quien actúa como punto de contacto principal y se encarga de comprender en detalle las necesidades del cliente, su contexto operativo y los objetivos del proyecto.
A partir de ese levantamiento inicial, el responsable zonal trabaja en conjunto con nuestro equipo de arquitectos de soluciones, para crear la propuesta más adecuada para cada caso.
Finalmente, presentamos la propuesta al cliente, explicando cómo la solución propuesta responde a sus desafíos operacionales y cómo puede aportar valor en el corto, mediano y largo plazo.